Las llaves como marionetas

Mi mente aun sigue siendo muy joven, tan joven para imaginarme una historia de cada cosa que percibo de mi entorno, puedo ver los arboles e imaginarme la vidas miniaturas que allí existen, pero eso mismo le debe suceder a todos esos que escriben películas, o comics que logran crear mundos inimaginados por otros llenos de alegría, colores brillantes en el que es posible realizar lo que desees.

El otro día pase por el taller de un cerrajero cerrajeros24hbarcelona.org/areas/cerrajeros-les-corts.html  , es muy seguro que ustedes sepan de los que hablo, de esos talleres, que tienen cientos de llaves colgando, de muchas formas, colores y materiales, con un orden encantador para que luego el cerrajero sepa donde están ubicadas perfectamente.

Estas llaves se van convirtiendo en mis pensamientos en festivas marionetas que se quieren desatar de sus colgantes vidas, hay toda una ciudad de marionetas, que van siendo escogidas por el cerrajero urgente cuando alguien se interesa por cada una. Cada marioneta participa en una historia, cada una baila y se mueve según sea lo que el cliente necesita.

El viejo cerrajero, lima sus filos que son los hilos con que serán manipulados por los dueños de las casas. Estas marionetas bailaran dentro del hoyuelo del cerrojo, y servirán de espías para saber que está pasando dentro y fuera de la casa, será una niña mimada que llevan a todos lados, pero cuidan tanto que no desean que nada les pase.

Estas marionetas suenan entre sí cuando cuelgan de un llavero, como si cantaran sus canciones favoritas para pasar un largo rato de paseo. Son vestidas con plásticos que adornan sus cabezas como si se le colocar un nombre a cada uno. Ese viejo cerrajero es como el padre de las marionetas justo como el padre de pinocho, solo que estas preciadas obras no son tan frágiles como la madera que se consume con el arder de las llamas.

Estas marionetas están hechas de un metal que las hace más fuertes. No sé si es lo mejor, pero es muy relajante darle rienda suelta a la imaginación, como si fueses un niño, que imagina un cuento de cada cosa que ve. Imaginación que se perjudicada cuando se trata de forzar al creativo a que vuelva a la cruda realidad.

Date la oportunidad de respirar, en un lugar lleno de estupenda soledad e imaginar de las paredes, de la arboles o de las aguas que van corriendo un mundo distinto al tuyo, que hace que te sienta más feliz, en donde nadie te impida que vayas, ni nadie te dice que regreses. Si es posible, comparte en tu realidad con quienes aprecien el pensamiento creativo, es seguro que sorprenderás a muchos, de no ser así, encontraras una manera muy distinta de salir de la rutina del día, de la bulla del mundo, de los gritos de la indolencia del mundo.

Transfiere a tus seres queridos, que puedes imaginar un mundo mejor, que si se pude lograr, recuerda que primero se crea en la mente y luego se lleva a la realidad.