Las imágenes dicen más que mil palabras

cropped-diseno.jpgSin dudas, mucho del diseño está asociado con la imagen, y es por eso que nos fijamos tanto en la estética del producto final. Incluso cuando uno cree que la gente no se da cuenta de eso, la verdad es que si, la verdad es que la gente es capaz de diferenciar lo que está bien y lo que está mal y según ello confía más o menos.

Es muy usual que uno no vea problemas en el diseño de algo mientras que se mantenga dentro de un estándar aceptado, pero también es cierto que, cuando roza lo feo o lo malo, es una voz de alerta para todo el mundo.

Hace muy poco estaba visitando unas tiendas de cerrajeros, pues estaba interesado en hacer unas compras, y a nivel de diseño, el sitio me dejó con grandes dudas. No era solo que el logotipo no estaba a la altura de lo que uno podría espera, sino que como tal, la oferta de negocio no era atractiva.

Muchos pueden pensar que esos detalles no los detecta cualquier persona, pero la verdad es que si, solo que la gente no sabe expresarlos de la manera en que yo lo hago.

En el caso de los cerrajeros el born, un sitio web o un logotipo debe imperar confianza, eso es lo que hace que uno de le segundo paso hacia la conversión a cliente.

Ahora bien, no crea que los que trabajan con seguridad son los únicos que deben estar al pendiente de la imagen. El otro día también estaba viendo uno de eso realities de boda y me di cuenta que la elección del vestido se basa en estándares como cualquier otro y que todos podemos estar de acuerdos cuando algo es bonito o es feo.

Si, la estética es cuestión de gustos, pero ciertamente, la mayoría de las personas nos guiamos por unos estándares muy claros que no pueden dejarse e un lado de un día para otro.

Con la imagen pasa como con muchas otras cosas, cuando se sale de la zona de confort debe haber una etapa de adaptación a eso nuevo que estamos viendo, y eso no debería ser un problema.

No estoy diciendo, evidentemente, que los cambios sean malos, sino que los malos caminos entorno al diseño quedan en evidencia, pues incluso hasta el más ciego y sin sentido de la estética se da cuenta que se escapa de lo aceptado.